Cuando me enfado pierdo el control

“Tenemos que aprender a conocer cómo somos y qué nos va mejor a cada uno”

¿Qué es?

Lo primero que hemos de aceptar es que enfadarse es un estado normal (como estar triste o alegre), fruto de un sentimiento: la rabia. Todos nos enfadamos en algún momento, a veces por algún motivo fácil de identificar, otras veces puede ser más difícil de detectar. Lo más importante no es qué es lo que nos hace estar enfadados, sino qué hacemos con ese sentimiento, cómo lo manejamos.

No es infrecuente que frente a la rabia, en alguna ocasión, podamos perder el control, gritando, rompiendo cosas o incluso llegando a pegar a alguien. Inicialmente, puede haber una sensación de tranquilidad por la descarga de adrenalina, pero las consecuencias del descontrol es que sea más fácil volver a enfadarse, y entonces, entramos en un círculo vicioso.

Algunas de estas consecuencias son el sentimiento de frustración delante de la pérdida del control y el empeoramiento de las relaciones en general, tanto la relación familiar como la de los amigos porque a la larga, la gente intenta evitar sensaciones negativas y cuando nos descontrolamos frecuentemente generamos mucho malestar a nuestro alrededor.

Causas

Los principales desencadenantes de la rabia son el sentimiento de frustración y la percepción de injusticia. Cuando percibimos una situación concreta como un abuso, una injusticia, una falta de respeto o un obstáculo para conseguir nuestro objetivo, sentiremos rabia.

¿Qué puedo hacer?

Para evitar este círculo vicioso, hemos de entender que es normal enfadarse, pero lo que hacemos con esta emoción depende únicamente de nosotros. Para poder controlar la conducta, lo primero y más importante es saber reconocer cuándo me estoy enfadando.

A veces cuando me enfado puedo sentir tristeza o frustración, el corazón me late más rápido, puedo sentir una presión en el pecho, me puedo sentir intranquilo, puedo notar sudores, estar irritable y cuando la intensidad es más alta, puedo elevar el tono de voz…

Intentar “no enfadarse” no es fácil, como ya hemos dicho la rabia es una emoción normal y lo más importante para que no nos salga de forma incontrolada es saber manejarla.

Hemos de aprender a conocer cómo somos y qué nos va mejor a cada uno de nosotros. Aquí tienes algunos ejemplos de situaciones que pueden ayudarte a controlar la conducta que nos genera rabia para que no nos cause más problemas:

  • Ves a tu habitación y cuenta hasta 100, esto puede ayudarnos a calmarnos y evitar que lleguemos al máximo de rabia.
  • Espera un poco para resolver el problema/discusión. Mejor alejarse y una vez disminuye la rabia (de todos), volver e intentar resolverlo.
  • Corre/salta/escucha música y baila. Hacer ejercicio físico hace que descarguemos parte de la rabia en los momentos de mayor tensión.
  • Date una ducha de agua fría
  • Intenta aplicar algunas técnicas de relajación (fíjate en el apartado con Técnicas de relajación)

La rabia acaba disminuyendo, así que hemos de esperar que pase antes de tomar decisiones, porque muchas veces éstas pueden ser erróneas, precipitadas y sólo nos llevan a más problemas.

Una vez estemos más tranquilos, a veces puede ser útil reconocer el motivo de la rabia para intentar solucionarlo, si se puede. A veces la frustración puede venir porque se nos ponen unos límites, es normal sentirse frustrado cuando no podemos tener lo que queremos, pero hemos de aprender a aceptarlo para tener una buena relación con el resto de personas y con nuestro entorno.

¿Cuándo es un problema?

Como ya hemos explicado, enfadarse no es un problema en sí mismo, sino lo que hacemos con esta emoción. Estar enfadado se convierte en un problema cuando pierdo el control, cuando con la rabia, mi conducta no tiene en cuenta los sentimientos de los otros o los míos:

  • Cuando me da por gritar o romper cosas
  • Cuando insulto o hay alguna conducta agresiva frente a otras personas (falto al respeto, pego, amenazo…)
  • Cuando me autolesiono

Cuando estas conductas son frecuentes e intensas, y te resulta difícil mantener el control en situaciones de rabia, debes consultar con un profesional (profesionales involucrados en tu salud) para que te ayude a recuperar el control.

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