Violencia hacia los padres

Violencia hacia los padres

“La violencia puede derivar en problemas judiciales e incluso puede darse la posibilidad de no poder continuar viviendo en familia.”

¿Qué es?

Son comportamientos intencionados de elevado contenido agresivo y/o violento que pueden ser de tipo físico (empujones, puñetazos o patadas) o de tipo verbal (injurias, insultos) dirigidos a los padres con intención de hacer daño u ofender.

Son formas de actuar en público o en privado, que suelen estar relacionadas con características de la personalidad de los chicos/chicas que las realizan.

No se han de confundir con aquellos comportamientos confrontativos u oposicionistas que responden a formas de actuar propias de los jóvenes en la adolescencia. En estos casos, no son comportamientos duraderos ni continuados en el tiempo, más bien se caracterizan por ser puntuales, pueden ser reconducidos a través del diálogo, pactos, acuerdos y la comunicación, no son explícitamente agresivos, no se repiten y son una explosión frente a una negativa, una orden, un límite o una imposición de los padres en un momento dado.

Los comportamientos violentos, que sí han de ser tenidos en cuenta como tales y que han de preocupar al entorno del joven y a él mismo, son los que se caracterizan por su repetición (son continuos) y con mucha carga de agresividad, entonces, son un ataque deliberado contra los padres.

Causas

La violencia hijos-padres está condicionada por factores externos y/o internos, personales, familiares, educativos y sociales.

  • Entre los personales: Tener un temperamento difícil, irritable, impulsivo, con dificultad para aceptar las normas y frustraciones, necesidad de inmediatez, nada de empatía…
  • Entre los familiares: Ser hijo de una familia desestructurada, separaciones traumáticas de los padres, ser víctima de cualquier tipo de abuso, ser un hijo maltratado en su infancia, precariedad económica, dificultades laborales…
  • Entre los educativos: Tener unos padres poco consistentes en la aplicación de normas, uso excesivo del castigo como una forma de reconducir la conducta, estilos educativos excesivamente autoritarios o permisivos…
  • Entre los sociales: Banalización de la conducta agresiva como forma para resolver las dificultades con las otras personas, cambio del sistema de valores, tener una grupo de amigos violentos o agresivos…

 

¿Qué puedo hacer?

Si eres un joven con una conducta violenta o agresiva para con tus padres, has de saber que tener comportamientos agresivos hacia ellos está penalizado. Necesitarás buscar ayuda para aprender a regular tus emociones (cuando me enfado pierdo el control)  y saber relacionarte correctamente con tus progenitores cuando te dicen que no a algo, o cuando las cosas no son o no salen de la forma que tu quieres.

Si no lo haces, la violencia puede derivar en problemas judiciales e incluso puede darse la posibilidad de no poder continuar viviendo en familia.

Por ello, es importante buscar ayuda en los profesionales del ámbito de la salud mental (psiquiatras y psicólogos clínicos) y del ámbito social (educadores y trabajadores sociales) que te ayudarán a buscar soluciones a tu problema, trabajando contigo y con tus padres.

Se puede mejorar siempre que se esté dispuesto a aceptar el problema y la ayuda necesaria.

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